Edición Globaljueves 27 de agosto de 2026 El mundo en breveLa edición semanal
Continente ORDEN Y PERSPECTIVA GLOBAL.
LíderesEstados UnidosLas AméricasEuropaAsia y ChinaOriente Medio y ÁfricaInternacionalNegociosFinanzas y economíaCiencia y tecnologíaCultura
Secciones y más
El mundo
LíderesEstados UnidosLas AméricasEuropaAsia y ChinaOriente Medio y ÁfricaInternacional
Negocios, ciencia y cultura
NegociosFinanzas y economíaCiencia y tecnologíaCultura
El medio
El mundo en breveLa edición semanal BoletinesAcerca
Oriente Medio y África

Trump declara un «Día D económico» contra Irán: sanciones totales a quienes mantengan su salvavidas financiero

Washington anuncia lo que describe como la operación económica más devastadora jamás emprendida contra un país, apuntando al contrabando de petróleo, casas de cambio y empresas pantalla que sostienen al régimen de Teherán.
Foto: eluniversal.com.mx
Oriente Medio y Áfricajueves 20 de agosto de 2026

El presidente Donald Trump anunció una nueva ofensiva económica contra Irán a la que calificó como «la operación económica más devastadora jamás emprendida contra cualquier país». El anuncio se realizó a través de su red Truth Social y marca una escalada significativa en la estrategia de presión máxima sobre Teherán.

En su mensaje, Trump advirtió que cualquier país que permita a sus instituciones financieras, empresas, aeropuertos o entidades gubernamentales proporcionar «cualquier tipo de salvavidas» a la República Islámica enfrentará a su vez consecuencias económicas. La advertencia no distingue entre aliados y adversarios: el alcance es universal.

La medida apunta específicamente a los mecanismos que Irán utiliza para eludir las sanciones ya vigentes. Trump enumeró entre sus objetivos el contrabando de petróleo, las líneas de intercambio de divisas, las transferencias de efectivo, las casas de cambio, los registros de buques y las empresas pantalla. «Esto será un DÍA D económico», escribió, exigiendo que todas esas operaciones «se detengan ahora».

El mandatario presentó la iniciativa como una nueva fase de presión, tras asegurar que las Fuerzas Armadas iraníes han quedado gravemente debilitadas por recientes enfrentamientos y que la economía del país se encuentra al borde del colapso. Washington, agregó, vigilará a los países y entidades que permitan mantener esos flujos.

Trump también convocó a los aliados de Estados Unidos a sumarse al aislamiento de Irán y reiteró que su gobierno impedirá que el régimen obtenga un arma nuclear.

Lo que está en juego

Conviene mirar los incentivos. La arquitectura de sanciones que Washington describe no es solo una presión bilateral: es un ultimátum al sistema financiero global. Cualquier banco, naviera o gobierno que mantenga vínculos con Teherán queda expuesto a represalias económicas estadounidenses, lo que convierte a terceros países —incluyendo socios comerciales de China, India o Turquía— en actores con decisiones urgentes que tomar.

El dato importa más que el ruido. La eficacia real de esta ofensiva dependerá de la disposición de Washington para aplicar sanciones secundarias con la misma contundencia con que las anuncia. La historia de las rondas previas de presión máxima sobre Irán sugiere cautela: el régimen ha demostrado capacidad para sostener flujos financieros alternativos durante períodos prolongados. Lo que sí cambia con este anuncio es el umbral político: Trump eleva el costo reputacional y legal de hacer negocios con Teherán a un nivel que pocas instituciones financieras serias estarán dispuestas a asumir. Si la ejecución acompaña a la retórica, el cerco puede ser genuinamente inédito.

Más sobre Oriente Medio y África

La edición semanal

El temario completo de la semana

Leer la edición →