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Oriente Medio y África

Guterres pide reanudar negociaciones entre EEUU e Irán tras expirar el memorando de 60 días

El secretario general de la ONU urge un acuerdo «lo antes posible» mientras Trump exige rendición iraní y amenaza con bombardear Omán si interfiere en el estrecho de Ormuz.
Foto: infobae.com
Oriente Medio y Áfricajueves 20 de agosto de 2026

El memorando de entendimiento de 60 días entre Estados Unidos e Irán expiró sin que las partes alcanzaran un acuerdo definitivo. El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, instó este lunes a ambos gobiernos a reanudar las negociaciones «lo antes posible», según informó su portavoz, Stéphane Dujarric.

El memorando, mediado por Pakistán, constaba de 14 puntos e incluía una tregua para negociar en ese plazo cuestiones de fondo: el programa nuclear iraní, la reapertura sin peajes del estrecho de Ormuz y la creación de un fondo de reconstrucción para Irán de 300.000 millones de dólares. El texto también contemplaba el fin de las sanciones estadounidenses, incluidas las impuestas en el marco de Naciones Unidas, del Organismo Internacional de la Energía Atómica y las sanciones directas o secundarias de Washington.

Guterres reiteró que «no existe una solución militar para este conflicto» y llamó a las partes a «rebajar el tono de la retórica» de los últimos días, en busca de un acuerdo «pacífico» y «duradero» que evite una eventual «acción militar» en la región.

El presidente Donald Trump respondió con un mensaje diametralmente opuesto. Recalcó este lunes que Irán debe «izar la bandera blanca» y «rendirse» ante la situación que atraviesa desde que estalló la guerra en febrero pasado. Además, amenazó con bombardear Omán si Mascate interfiere en la gestión del estrecho de Ormuz, en momentos en que el sultanato negocia con Teherán el tránsito por ese paso estratégico.

La distancia entre ambas posiciones es considerable. Washington habla de rendición; Teherán negocia condiciones que incluyen un fondo de reconstrucción de 300.000 millones de dólares y el levantamiento total de sanciones. Guterres, por su parte, apela a la diplomacia sin ofrecer un mecanismo concreto que acerque esas posiciones.

Conviene mirar los incentivos. El estrecho de Ormuz concentra una fracción significativa del tráfico global de hidrocarburos; su cierre o su operación bajo peaje afecta directamente los costos energéticos mundiales y, por extensión, la inflación en economías que ya cargan con presiones fiscales elevadas. La amenaza sobre Omán —un actor que históricamente ha servido de canal discreto entre Washington y Teherán— añade una variable de riesgo que los mercados no pueden ignorar.

El dato importa más que el ruido. La expiración del memorando no equivale automáticamente a una reanudación de hostilidades, pero sí elimina el paraguas formal que contenía la escalada. La historia sugiere cautela: cada vez que un marco de negociación colapsa sin sucesor inmediato, el espacio para el error de cálculo se amplía. La postura de Trump —presión máxima, lenguaje de capitulación— ha producido resultados en otras coyunturas, pero su eficacia depende de que el adversario perciba el costo de no ceder como superior al de ceder. Si Teherán no llega a esa conclusión en los próximos días, la región enfrenta un vacío diplomático en uno de sus corredores energéticos más sensibles.

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