El ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Pérez Mackenna, se reunió en Hanoi con el primer ministro de Vietnam, Le Minh Hung, en el marco de una visita oficial que se extendió del 23 al 25 de agosto de 2026. La cita fue convocada por invitación del canciller vietnamita Le Hoai Trung y coincidió con el 55º aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países, fijado el 25 de marzo.
Le Minh Hung —miembro del Buró Político, secretario del Comité Central del Partido Comunista de Vietnam y diputado de la Asamblea Nacional— fue elegido primer ministro en abril de 2026 para el mandato 2026–2031. Su contraparte chilena no escatimó en el diagnóstico: «Vietnam no es solo nuestro socio comercial más importante en el Sudeste Asiático: es la prueba de que Chile puede construir puentes reales y duraderos con el Asia-Pacífico. Con 55 años de relación, estamos diseñando la próxima década de crecimiento juntos», declaró Pérez Mackenna según el comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores chileno.
Los números respaldan el entusiasmo. En 2025, el comercio bilateral creció 39% y superó los US$ 2.100 millones, según la misma fuente oficial. Vietnam es ya el principal socio comercial de Chile entre los países del Sudeste Asiático, mientras que Chile ocupa el tercer lugar entre los socios latinoamericanos de Vietnam. El país asiático cuenta con un mercado de más de 100 millones de personas y un crecimiento anual superior al 8%, lo que lo convierte en una de las economías más dinámicas de la región.
Las autoridades acordaron trabajar juntos para potenciar el comercio y la inversión, y avanzar en una agenda conjunta en seguridad —con énfasis en la prevención y el combate contra el delito—, turismo y ciencia. También se exploró la posibilidad de profundizar la cooperación en tecnología e innovación, incluyendo la formación de capital humano y el desarrollo de inteligencia artificial.
En el plano multilateral, Chile valoró la reciente aprobación por parte de Vietnam del Acuerdo del Tratado de Alta Mar sobre la protección de la biodiversidad marina y presentó la candidatura de Valparaíso para ser sede de la Secretaría Ejecutiva de dicho organismo. Pérez Mackenna expresó además su apoyo a Vietnam para ocupar la presidencia del foro APEC 2027.
Conviene mirar los incentivos. La relación Chile-Vietnam ilustra con precisión lo que el libre comercio produce cuando dos economías se complementan sin intermediarios ideológicos: flujos que crecen a tasas de dos dígitos, diversificación de mercados y agenda técnica concreta. Para Chile, cuya dependencia del cobre y de un puñado de destinos exportadores sigue siendo una vulnerabilidad estructural, consolidar un socio dinámico en el Sudeste Asiático no es un gesto diplomático sino una necesidad estratégica.
El dato importa más que el ruido. En un contexto de volatilidad comercial global, la profundización de vínculos con una economía de más de 100 millones de personas y crecimiento superior al 8% anual representa exactamente el tipo de diversificación que los mercados premian y que la burocracia multilateral rara vez facilita. La agenda acordada en Hanoi —comercio, inversión, seguridad, inteligencia artificial— es la clase de hoja de ruta que se construye con décadas de relación y se consolida con voluntad política de ambos lados.



