El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, recomendó públicamente llevar a cabo «asesinatos selectivos» de entre 30 y 40 palestinos cada noche en la Franja de Gaza. Las declaraciones fueron realizadas en el pódcast «8 de octubre», presentado por el ex rehén israelí Rom Braslavski, y recogidas por el diario israelí Times of Israel.
«A mí me parece que habría que llevar a cabo asesinatos selectivos en Gaza y cargarse a entre 30 y 40 gazatíes cada noche. No solo a aquellos que representan una amenaza inmediata», afirmó Ben Gvir según las tres fuentes consultadas. «Ahí hay gente que no se merece vivir. Ni debería vivir. Es que no son ni siquiera personas», añadió.
El ministro volvió a plantear la ocupación completa de la Franja y la expulsión de su población: «Toda Gaza pertenece a Israel. Hay que fomentar la migración en la medida de lo posible. Para los terroristas, nada de emigración, nada, solo matarlos uno por uno».
Las declaraciones chocan con una sentencia del Tribunal Supremo israelí de 2006, que solo reconoce como asesinatos selectivos legítimos aquellos dirigidos contra «objetivos que están participando directamente en hostilidades», según consigna Infobae. Organizaciones humanitarias, citadas por la misma fuente, denuncian que una política de alcance indiscriminado es ilegal. Como referencia, el ataque israelí del 13 de julio de 2024 que mató al jefe del ala militar de Hamás, Mohamed Deif, causó la muerte de 90 personas en el campo de refugiados de Al Mauasi, en el sur de Gaza, según Infobae.
Ben Gvir también confirmó en el pódcast su desacuerdo con la decisión del primer ministro Benjamín Netanyahu de reducir los ataques en Gaza para avanzar con el plan de paz impulsado por el presidente Donald Trump, según El Universal. El ministro no tiene potestad sobre el Ejército israelí para ordenar ataques, precisa la misma fuente.
Testimonios de este tipo han sido presentados ante la Corte Internacional de Justicia de la ONU como evidencia de una «intención genocida» de Israel en Gaza, extremo que sus gobernantes niegan, según El Universal. Según Infobae, el comportamiento de Ben Gvir no ha tenido consecuencias para el ministro porque su respaldo es considerado imprescindible para sostener al gobierno de Netanyahu.
Desde su llegada al gobierno en 2022, el número de licencias de armas para israelíes —una competencia de su ministerio— aumentó un 126%, según El Universal. Ben Gvir, que no realizó el servicio militar por su vinculación al movimiento extremista Kach —declarado terrorista en Israel—, controla la Policía israelí y las cárceles donde, según denuncia palestina recogida por las fuentes, se registran numerosos casos de tortura.
Conviene mirar los incentivos. Ben Gvir ocupa un lugar en el gabinete no por su moderación sino por su peso aritmético en la coalición de Netanyahu. Esa dependencia estructural explica por qué declaraciones que contradicen la jurisprudencia del propio Tribunal Supremo israelí, y que aliados tan cercanos como Estados Unidos han condenado en el pasado, no producen costos políticos internos. El dato importa más que el ruido: cuando un ministro con control sobre la policía y las cárceles puede llamar públicamente a matar personas que «ni siquiera son personas» sin consecuencia alguna, el problema no es solo de retórica. Es de instituciones. Y las instituciones que no imponen costos a quienes las desafían terminan cediendo ante ellos.



