Edición Globaljueves 27 de agosto de 2026 El mundo en breveLa edición semanal
Continente ORDEN Y PERSPECTIVA GLOBAL.
LíderesEstados UnidosLas AméricasEuropaAsia y ChinaOriente Medio y ÁfricaInternacionalNegociosFinanzas y economíaCiencia y tecnologíaCultura
Secciones y más
El mundo
LíderesEstados UnidosLas AméricasEuropaAsia y ChinaOriente Medio y ÁfricaInternacional
Negocios, ciencia y cultura
NegociosFinanzas y economíaCiencia y tecnologíaCultura
El medio
El mundo en breveLa edición semanal BoletinesAcerca
Las Américas

Venezuela: primera ronda de diálogo entre Maduro y la oposición, con renovación del TSJ sobre la mesa

El gobierno venezolano y la oposición democrática cerraron un primer ciclo de conversaciones impulsado por Estados Unidos; España celebró los avances y ofreció acompañar el proceso.
Foto: infobae.com
Las Américassábado 15 de agosto de 2026

El gobierno de Venezuela y la oposición democrática concluyeron el miércoles una primera ronda de diálogo orientada hacia una posible transición política. El acuerdo más concreto alcanzado en ese primer ciclo fue renovar a todos los jueces que conforman el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), institución acusada por la oposición de servir al gobierno. El proceso fue impulsado por Estados Unidos.

Al día siguiente, el Ministerio de Asuntos Exteriores español emitió un comunicado en el que celebró los avances. «Saludamos la celebración de conversaciones entre las autoridades venezolanas y representantes de la oposición democrática, dirigidas a generar las condiciones necesarias para el fortalecimiento de las instituciones y el logro de la normalidad democrática, así como para atender las necesidades del país tras los devastadores terremotos», señaló la nota. Madrid añadió que reitera «su disposición de acompañar a Venezuela en este proceso, así como en la reconstrucción del país».

La mención a los terremotos sitúa el diálogo en un contexto de emergencia humanitaria que, según el comunicado español, también forma parte de la agenda de las conversaciones.

El dato importa más que el ruido. Que la primera ronda haya producido un acuerdo sobre el TSJ —el órgano que avaló los resultados electorales cuestionados por la oposición y por buena parte de la comunidad internacional— no es un detalle menor. Un poder judicial renovado bajo condiciones negociadas sería el primer cambio institucional verificable desde que la crisis venezolana se agudizó. La pregunta relevante no es si el acuerdo existe sobre el papel, sino si el aparato estatal que ha concentrado poder durante años tiene incentivos reales para ejecutarlo.

Conviene mirar los incentivos. El impulso de Washington es la variable que más pesa en este momento: sin presión externa sostenida, los ciclos de diálogo venezolanos han tendido históricamente a disolverse sin consecuencias para quienes los incumplieron. La participación de Estados Unidos como motor del proceso introduce una dinámica distinta, aunque la historia sugiere cautela ante anuncios que aún no tienen calendario ni mecanismo de verificación públicamente detallado. Para la oposición democrática, el riesgo de participar es real: legitimar un proceso que no desemboque en elecciones libres reforzaría al gobierno; no participar, en cambio, la dejaría fuera de la única mesa disponible. El equilibrio es frágil y los próximos ciclos de conversación definirán si este arranque fue un punto de inflexión o una foto más.

Más sobre Las Américas

La edición semanal

El temario completo de la semana

Leer la edición →