El carguero MV Ocean Winner, con bandera de Panamá, naufragó el sábado en la bahía de Bengala, frente a la costa oriental de India. De los 24 tripulantes que se encontraban a bordo, solo dos fueron rescatados; 22 permanecen desaparecidos.
Los dos sobrevivientes fueron avistados en balsas salvavidas por un avión de la Armada india y rescatados posteriormente por el buque comercial MT AISOPOS. La tripulación estaba compuesta por 20 ciudadanos de China, tres de Myanmar y uno de Bangladesh.
La empresa operadora, Victory Star Group Co., informó a las autoridades indias que había perdido comunicación con el navío hacia el mediodía del sábado. Las causas del siniestro se desconocen hasta el momento.
La Autoridad Marítima de Panamá (AMP), a través de su Dirección General de Marina Mercante, emitió un comunicado confirmando que el buque se considera «pérdida total». El organismo señaló que su Departamento de Investigación de Asuntos Marítimos coordinará una investigación bajo los parámetros del Código de Investigación de Siniestros de la Organización Marítima Internacional (OMI).
«Se ha contactado al operador de la nave y a las autoridades locales para monitorear cualquier riesgo potencial de contaminación», indicó la AMP, según recogió EFE. El carguero transportaba mineral de hierro, lo que eleva la preocupación por un posible derrame en la costa oriental de India.
El MV Ocean Winner había partido de Paradip, en el estado de Orisha, y tenía previsto llegar a Singapur el 27 de agosto, según datos de la plataforma Marine Traffic. Las condiciones meteorológicas y la extensión de la bahía de Bengala han dificultado las tareas de búsqueda y rescate, que hasta la noche del lunes no habían arrojado señales de los desaparecidos.
La Armada y la Guardia Costera de India han desplegado unidades marítimas y aéreas para rastrear la zona desde el sábado. Panamá y la India mantienen coordinación estrecha para minimizar el impacto ecológico del siniestro.
El caso adquiere dimensión sistémica por el peso del registro panameño en el comercio global: según datos de la AMP, abarca 7.831 buques y supera los 200,6 millones de toneladas de registro bruto, una de las mayores marinas mercantes del mundo.
Conviene mirar los incentivos. El registro de conveniencia panameño ofrece ventajas fiscales y operativas a armadores de todo el mundo, pero impone a la AMP una responsabilidad de fiscalización proporcional a su escala. La investigación que ahora se abre bajo normas de la OMI será una prueba de la capacidad institucional de Panamá para responder con rigor cuando uno de sus buques registrados protagoniza un siniestro de esta magnitud. La estabilidad jurídica y la reputación del registro —activos estratégicos para la economía panameña— dependen, en buena medida, de que esa respuesta sea creíble y transparente.



