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Narco desde la celda: asesino serial con dos perpetuas dirigía una red de drogas en Chubut

Un operativo en la Unidad Penal 6 de Rawson desarticuló una organización comandada por Luis Raúl Menocchio, condenado dos veces a prisión perpetua y con pedido de extradición paraguayo. El caso expone la porosidad del sistema penitenciario argentino.
Foto: lanacion.com.ar
Las Américassábado 15 de agosto de 2026

Cuarenta allanamientos simultáneos en distintas localidades del Valle del Chubut y dentro del propio penal de Rawson dejaron al descubierto lo que las autoridades provinciales describieron como «uno de los procedimientos más grandes que se han realizado en la provincia». El saldo: 17 detenidos, 17 kilos de cannabis, aproximadamente 1,5 kilos de cocaína, seis armas de fuego, 30 teléfonos celulares, diez vehículos y alrededor de un millón de pesos en efectivo, además de balanzas de precisión y documentación de interés para la causa.

El centro de la estructura no estaba en ninguna esquina ni en ningún depósito clandestino. Estaba en una celda de la Unidad N° 6 de Rawson, ocupada por Luis Raúl Menocchio, conocido en el hampa como «El Gusano» y entre fiscales y policías como «El hombre de las mil caras». Menocchio cumple actualmente dos condenas a prisión perpetua: una por el homicidio del productor de cine Claudio Nozzi y otra por los asesinatos del estanciero chaqueño Manuel Roseo y de su cuñada Nélida Bartolomé. La Justicia paraguaya, además, solicitó su extradición por los homicidios del comerciante formoseño Eduardo Maciel y de Graciela Méndez, cuyos cuerpos fueron hallados dentro de dos tambores rellenos con cemento, ladrillos y baterías de autos en un monte de Fernando de la Mora, cerca de Asunción.

La investigación, según informaron las autoridades chubutenses, comenzó con la interceptación de una encomienda enviada desde Misiones a Rawson que contenía 11 kilos de marihuana. A partir de ese hallazgo inicial, la División Drogas Peligrosas de Trelew determinó que el centro de mando de la red de distribución era la celda de Menocchio. El ministro de Seguridad y Justicia de Chubut, Héctor Iturrioz, explicó que Menocchio «manejaba todo este círculo con recursos de todo tipo desde la Unidad 6» y que sus colaboradores dentro del penal sostenían una estructura externa de comercialización. Los canales operativos eran celulares ingresados de contrabando y visitas de familiares.

Iturrioz, acompañado por el jefe de la Policía del Chubut, Andrés García, y el comisario Mario Pedrozo, jefe de la División Drogas de Trelew, destacó que la pesquisa fue realizada «desde el inicio de forma exclusiva y excluyente» por la fuerza provincial, con colaboración de la Policía Federal Argentina y del Servicio Penitenciario Federal. El gobernador Ignacio Torres participó de la conferencia de prensa en forma virtual desde Esquel y afirmó que «la lucha contra el narcotráfico es a fondo», comprometiendo mayor infraestructura y tecnología para la fuerza provincial.

Antes de sus crímenes, Menocchio era un reconocido integrante de una familia de Misiones dedicada a la producción de yerba mate, con presencia en la alta sociedad de Posadas. Cuando fue detenido, realizaba piruetas de esquí acuático remolcado por el mismo bote semirrígido que había utilizado para deshacerse del cuerpo del cineasta Nozzi.

El caso ilustra una disfunción estructural que ningún comunicado oficial puede disimular: el aparato penitenciario argentino no logra aislar a sus reclusos de mayor peligrosidad del mundo exterior. Que un hombre con dos cadenas perpetuas y pedido de extradición internacional pueda coordinar, durante aproximadamente un año, una red de narcotráfico con presencia en múltiples localidades, usando celulares de contrabando y visitas familiares como correa de transmisión, no es una anomalía anecdótica. Es un síntoma de instituciones que custodian cuerpos pero no neutralizan capacidades criminales. Conviene mirar los incentivos: mientras el Estado no garantice controles efectivos dentro de los penales, la celda seguirá siendo, para ciertos perfiles, una oficina con rejas.

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