La delegación humanitaria de la Fuerza de Defensa de Israel lleva seis días operando en Cali tras el terremoto. Roni Kaplan, portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel, ofreció a SEMANA un balance detallado de la operación, bautizada «Tacto de Amigos».
Los números sobre el terreno
La delegación, compuesta por 82 personas —en su «enorme mayoría reservistas», según Kaplan— trabajó junto con Bomberos Cali y otros cuerpos locales en tres sitios asignados. En conjunto, lograron extraer 25 de los 27 cuerpos atrapados bajo los escombros. Uno de esos puntos es el edificio Vanessa, donde los rescatistas israelíes, junto con Bomberos Cali y otros cuerpos, han extraído tres de los 14 cuerpos que permanecían bajo los escombros.
En paralelo, cinco equipos israelíes trabajan para ayudar a las autoridades de la Alcaldía en la clasificación de edificios dañados. Hasta el momento han colaborado en la revisión de 220 recintos educativos —la mayoría escuelas—, 45 centros de salud, tres estructuras de la Alcaldía, dos residenciales y una comercial, para un total de 271 estructuras.
Coordinación y recibimiento
Kaplan destacó la coordinación con el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo, los Bomberos de Cali y la Alcaldía, a la que calificó de «altísimo nivel». Señaló en particular el liderazgo de los Bomberos Cali y la gestión del alcalde durante los primeros días: «La forma en que manejaron esta emergencia va a ser estudiada por muchos años en muchos otros lugares donde hay peligro de un terremoto».
La delegación llegó a Cali en un avión de la Fuerza Aérea israelí tras ser convocada con apenas hora y media de antelación. Kaplan precisó que el mismo avión que los venga a buscar «tiene planificado traer toneladas de ayuda médica» para Colombia.
La respuesta a Petro
En redes sociales circularon críticas a la presencia israelí en Cali, incluido un mensaje del presidente Petro. Kaplan no entró en detalles sobre el contenido político, pero respondió con mesura: «Hay algunas personas que utilizan una tragedia con objetivos propios que yo desconozco. No conozco la política interna. En lo personal, no es algo que me enoja, sino que me duele, me entristece». Subrayó que esos ataques en redes «no se expresaron en ningún momento en el terreno», donde el recibimiento fue, según sus palabras, «sumamente cálido».
Lo que está en juego
Conviene mirar los incentivos. Una misión de rescate que opera codo a codo con bomberos locales, clasifica cientos de estructuras y planifica el envío de suministros médicos es, ante todo, cooperación técnica entre Estados. Que un mandatario aproveche ese momento para lanzar señales políticas en redes sociales —según documenta la propia fuente— dice menos sobre Israel que sobre la dificultad del gobierno Petro para separar la agenda ideológica de la gestión de emergencias.
El dato importa más que el ruido. Mientras la polémica se desarrollaba en pantallas, 82 reservistas israelíes y los cuerpos de rescate caleños trabajaban juntos bajo los escombros. Esa imagen de cooperación institucional, discreta y eficaz, es precisamente el tipo de vínculo bilateral que Colombia necesita preservar, con independencia de las coyunturas diplomáticas que el oficialismo prefiera agitar.



