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Mamdani usa el 250 aniversario de EE.UU. para elogiar la disidencia y criticar las deportaciones

El alcalde de la ciudad de Nueva York pronunció un discurso televisado desde el escritorio de George Washington en el que describió a los protestantes contra las operaciones de ICE como patriotas. Trump habló el mismo día en Mount Rushmore.
Foto: dailywire.com
Líderesviernes 3 de julio de 2026

Zohran Mamdani, alcalde de la ciudad de Nueva York —identificado por Daily Wire como socialista y por UPI como demócrata de primer mandato—, aprovechó el 250 aniversario de Estados Unidos para trazar un retrato de la nación que mezcla orgullo inmigrante con denuncia del orden vigente. El discurso, pronunciado el viernes desde el escritorio del presidente George Washington en el Ayuntamiento, estuvo flanqueado por ciudadanos recién naturalizados.

Mamdani, nacido en Uganda y ciudadano estadounidense desde 2018 según UPI, abrió con una evocación clásica: inmigrantes «fatigados por largos viajes» que contemplaban la antorcha de la Estatua de la Libertad. Pero el tono cambió rápidamente. «Cientos de miles de inmigrantes irlandeses llegaron con el estómago dolorido por una hambruna fabricada por la crueldad imperial», dijo, según UPI. La lista continuó con marineros chinos, judíos que huían de pogromos, italianos que escapaban de la pobreza y sirios en busca de oportunidad económica.

El momento más citado del discurso fue una inversión deliberada de la retórica migratoria del presidente Donald Trump: «Generación tras generación se nos ha dicho que cuando el mundo envía a su gente a nuestras costas, no envía a los mejores». Mamdani ofreció su propia versión de ese relato, describiendo a esos migrantes como personas «desterradas por rezar de la manera equivocada, adorar a los dioses equivocados, enfurecer a las personas equivocadas».

Sobre el concepto de excepcionalismo americano, el alcalde fue directo: «Se nos dice que América es excepcional porque somos más ricos, más fuertes, más poderosos que todos los demás. La verdad, amigos, es que América es excepcional porque aquí nada está fijado en su lugar».

La parte más polémica llegó al referirse a las operaciones de la agencia federal de inmigración. Mamdani calificó de patrióticos a quienes protestaban «mientras ICE invade nuestros vecindarios» y definió el patriotismo como «cada acto de disidencia justa». El Daily Wire señaló que el mismo alcalde firmó un presupuesto que recortó el financiamiento del Departamento de Servicios para Veteranos en aproximadamente un millón de dólares.

Conviene mirar los incentivos. Mamdani se dirige a un electorado urbano, joven y de origen inmigrante en una ciudad que históricamente ha funcionado como primer puerto de entrada al país. Su discurso no es solo conmemoración: es plataforma. La elección del escritorio de Washington como escenario busca anclar una narrativa de ruptura en la simbología fundacional, un recurso retórico tan antiguo como la propia república.

El dato importa más que el ruido. Mientras Mamdani hablaba en Manhattan, Trump se preparaba para pronunciar su propio discurso en Mount Rushmore, en Dakota del Sur. Dos lecturas del mismo aniversario, desde escenarios cargados de simbolismo opuesto, ilustran la profundidad de la fractura política estadounidense en un año electoral que promete ser decisivo.

La historia sugiere cautela ante los discursos que pretenden monopolizar el significado de una nación de 340 millones de personas. Lo que Mamdani llama «fuerzas de la división» y lo que sus críticos ven en su propio discurso son, en el fondo, el mismo debate sobre quién tiene derecho a definir qué es América. Ese debate no empezó el viernes y no terminará con ningún aniversario.

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