El cine panameño tendrá representación regional en la edición 29 del Festival Ícaro Internacional. Un jurado especializado evaluó 22 obras inscritas y seleccionó 12 producciones nacionales para competir en Ciudad de Guatemala entre el 21 y el 29 de noviembre.
Las producciones participantes se distribuyen en cuatro categorías. En Largometraje documental figuran Hijo de tigre y mula y Un segundo latido. En Largometraje de ficción competirán Hoy no va a llover y Cautiverio.
La ficción también estará presente en la categoría de cortometrajes con cuatro títulos: El retrato de Don Marino, La vida que tenemos, Peter: ni soldado, ni civil, ni traidor y Real Contraseña: Candyman. El Cortometraje documental suma otras cuatro obras: La panameñita, La mitología de Dad Ibe, Antes que oscurezca y La copla del Diablo Verde.
El jurado destacó que los filmes seleccionados abordan, según la información compartida, «desde distintas perspectivas, las inquietudes y puntos de vista de sus realizadores sobre Panamá y el mundo que les ha tocado vivir». La selección tomó en cuenta la narrativa, la propuesta artística y la realización cinematográfica.
El festival reúne producciones de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Panamá, entre otros países de la región, y contará además con producciones invitadas de México, Italia y República Dominicana. La programación incluirá actividades formativas para cineastas y profesionales del sector audiovisual.
Las 12 producciones seleccionadas para la competencia internacional también formarán parte del Festival de Cine Ícaro Panamá 2026, que se desarrollará del 2 al 5 de septiembre en el Cine Universitario de la ciudad de Panamá y continuará del 7 al 11 de septiembre en espacios de Colón, Metetí, David, Boquete, Puerto Armuelles, Changuinola y Almirante.
Conviene mirar los incentivos. La proyección regional de una cinematografía nacional depende, en buena medida, de que existan condiciones institucionales y de mercado que permitan a los realizadores producir sin depender exclusivamente del subsidio estatal. Que Panamá llegue a este festival con 12 títulos seleccionados de entre 22 inscritos sugiere una industria audiovisual con masa crítica propia. El dato importa más que el ruido: la diversidad de categorías —largometraje, cortometraje, ficción, documental— y la distribución geográfica de la exhibición doméstica en 2026 apuntan a un ecosistema que va más allá de la capital, lo cual es, en sí mismo, una señal de madurez sectorial.



