El Mundial 2026 entró en su fase de eliminación directa con resultados que confirmaron jerarquías, aunque no sin sobresaltos. Argentina y Colombia superaron sus respectivos cruces de octavos de final, pero los caminos que tienen por delante exigen más de lo que mostraron.
Argentina: campeón en modo supervivencia
Desde Miami, la selección argentina venció a Cabo Verde y avanzó a cuartos de final, donde le espera Egipto. El partido, sin embargo, dejó más preguntas que certezas. Lionel Messi abrió el marcador y ejecutó los dos tiros de esquina que derivaron en los goles de Lisandro Martínez y Cristian Romero, pero el equipo de Lionel Scaloni mostró una versión vulnerable que no había exhibido en la fase de grupos.
Cabo Verde planteó un bloque defensivo con líneas muy juntas que Argentina no supo romper con fluidez. El campeón movió la pelota de lado a lado con parsimonia, sin la velocidad ni el ingenio necesarios para desarticular ese esquema. Messi apareció sistemáticamente rodeado por dos marcas. El triunfo llegó más por jerarquía individual que por dominio colectivo.
Conviene mirar los incentivos: un equipo que ganó el título en 2022 carga con la obligación de evolucionar, no solo de sobrevivir. Según el análisis de los enviados especiales presentes en Miami, el campeón «todavía se siente un poco interpelado, como si debiera justificar en algún tribunal internacional la conquista de 2022». Esa desconfianza puede ser combustible útil, pero frente a Egipto —y eventualmente ante rivales de mayor peso— la parsimonia podría costar más caro.
Colombia: eficacia justa, ilusión intacta
En Kansas City, bajo una ola de calor con sensación térmica de hasta 40 grados, Colombia derrotó a Ghana 1-0 y ahora viajará a Vancouver para medirse con Suiza en cuartos de final. El gol llegó a los 14 minutos: Luis Javier Suárez —ingresado por la lesión temprana de Jhon Córdoba— llegó hasta la línea de fondo y centró al segundo palo; Jhon Arias convirtió.
Ghana, dirigido por Carlos Queiroz, dispuso una línea de cinco en defensa y cuatro en el mediocampo, lo que obligó a la Tricolor a martillar durante todo el partido. Colombia generó ocasiones adicionales —Luis Díaz tuvo una clara, pero su tanto fue anulado por posición adelantada, la cuarta vez que le ocurre en este Mundial 2026— y en el segundo tiempo James Rodríguez cedió su lugar a Richard Ríos para ganar físico en la disputa de segundas pelotas.
El árbitro Clément Turpin alargó el partido hasta el octavo minuto de reposición, pero Colombia sostuvo el resultado. Néstor Lorenzo no llegó a usar todos sus cambios disponibles, señal de que el equipo administró sin mayores apuros la ventaja mínima.
El dato importa más que el ruido: mientras Argentina, Inglaterra y Portugal atravesaron momentos de verdadera angustia en sus respectivos cruces, Colombia resolvió con menos estridencia. Algunos entrenadores ya la señalan, según la fuente consultada, como candidata para llegar a instancias finales.
El cuadro general
Los octavos de final también incluyeron el cruce entre Marruecos y Canadá en Houston. La jornada dibuja un torneo en el que las selecciones de primer nivel están lejos de la comodidad, y en el que los bloques defensivos bien organizados siguen siendo un obstáculo real incluso para los favoritos.
La historia sugiere cautela: en esta fase del torneo, la diferencia entre avanzar y quedar eliminado suele medirse en detalles de ejecución, no en superioridad táctica global. Argentina lo sabe mejor que nadie después de lo visto ante Cabo Verde. Colombia, de momento, parece haberlo entendido antes.



