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Yábloko denuncia que Rusia Unida recibió donaciones del exterior por casi USD 10 millones mientras el Supremo la excluye por USD 200

El partido liberal ruso presentó un informe que señala una asimetría flagrante: la formación de Putin habría captado fondos con vínculos extranjeros por una suma miles de veces mayor a la que sirvió de pretexto para borrar a la única fuerza opositora favorable a la paz de las elecciones del 20 de septiembre.
Foto: infobae.com
Internacionallunes 17 de agosto de 2026

El partido liberal ruso Yábloko publicó el domingo un informe titulado «Entonces exclúyanlos a todos» en el que denuncia que Rusia Unida, la formación del presidente Vladímir Putin, recibió donaciones con indicios de financiación extranjera por un valor cercano a los USD 10 millones entre 2021 y 2025. La cifra contrasta con los 16.900 rublos —apenas USD 200— que el Tribunal Supremo esgrimió como prueba para anular el registro electoral del propio Yábloko el pasado 10 de agosto.

Según el documento, el oficialismo y otras cuatro formaciones con representación en la Duma captaron en conjunto al menos 1.153 millones de rublos —unos USD 13,6 millones— en aportaciones «con indicios de financiación extranjera» durante ese período. En el caso de Rusia Unida, el informe identifica donantes registrados en 22 países, entre ellos Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Alemania, naciones que el Kremlin califica de «hostiles» desde el inicio de la invasión de Ucrania en 2022.

Yábloko es cuidadoso en sus términos: «No aseguramos que esos partidos hayan violado la ley», precisa el texto. Lo que sí afirma es que «todos los partidos parlamentarios claramente han infringido el criterio acuñado por la decisión del Supremo del pasado 10 de agosto». La formación exige al alto tribunal que anule su propio fallo o que aplique el mismo rasero «de forma congruente» al resto de competidores.

La exclusión fue desencadenada por una demanda del partido nacionalista Ródina, que acusó a Yábloko de financiación extranjera, infracciones de derechos de autor en su material de campaña y de promover el «extremismo». El Supremo admitió la demanda apoyándose en datos aportados por Rosfinmonitoring, el organismo de supervisión financiera ruso, según reveló el diario Kommersant. Yábloko presentó el viernes un recurso que el tribunal debe resolver este lunes dentro del plazo legal de cinco días.

La decisión es inédita: es la primera vez en la historia reciente de Rusia que un partido cuyo nombre ya figuraba impreso en la papeleta oficial queda excluido de una contienda. Cientos de simpatizantes, en su mayoría menores de 30 años, se manifestaron frente a la sede del Supremo en Moscú. El periodista Mijaíl Zigar afirmó el sábado que fue el propio Putin quien decidió personalmente apartar a Yábloko, cuyo lema «Por la paz y la libertad» se oponía frontalmente al eslogan oficialista «Todo por la victoria».

El presidente de Yábloko, Nikolái Ribakov, calificó la exclusión como un intento de silenciar «preguntas incómodas para las autoridades» y denunció que el verdadero motivo es el rechazo del partido a la ofensiva militar. Según sondeos del Centro Levada citados en la fuente, dos tercios de los rusos desean ver el conflicto concluido cuanto antes.

El dato importa más que el ruido. Lo que está en juego no es un tecnicismo electoral sino la arquitectura de un sistema que utiliza el aparato judicial como instrumento de exclusión selectiva. Cuando el criterio que elimina a un partido por USD 200 coexiste con donaciones de origen foráneo por casi USD 10 millones en el partido gobernante —sin consecuencia alguna—, la ley deja de ser un límite al poder y se convierte en su herramienta. La decisión del Supremo este lunes no resolverá esa contradicción; solo determinará si la fachada electoral rusa puede sostenerse con un mínimo de coherencia formal.

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