El presidente Donald Trump registra un 33% de aprobación en la más reciente encuesta de Reuters/Ipsos, según datos publicados en agosto de 2026. La cifra, obtenida de 1.166 encuestados, representa una caída desde el 35% de la semana anterior y empata el mínimo que el mandatario alcanzó en diciembre de 2017 durante su primer período en la Casa Blanca. El 64% de los encuestados desaprueba su gestión.
El contexto que rodea ese número es concreto: una guerra en curso contra Irán, iniciada en febrero de 2026 con el objetivo declarado de eliminar el programa nuclear del país, y sus consecuencias directas sobre la economía doméstica. El 80% de los encuestados espera que el conflicto «se prolongue por un período extendido».
Las tensiones en el Estrecho de Ormuz han agravado la situación. Irán ha intentado ejercer control sobre esa vía marítima por la que transita una quinta parte del petróleo mundial, lo que ha presionado los precios del combustible. Según datos de la Asociación Americana del Automóvil (AAA), el precio promedio nacional de la gasolina pasó de poco menos de 3 dólares por galón al inicio del conflicto a poco más de 4 dólares. En un acto en Nueva York el viernes pasado —un mitin con fuerzas del orden que destacaba cifras de criminalidad— Trump defendió ese incremento: «Recuerden que cuando tienen que pagar un poco más, 4 dólares, está bien», dijo, y añadió que tomó «la decisión correcta» y que «nunca se disculpará».
La inflación también ha escalado. De acuerdo con la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS), la inflación interanual era de 2,4% en febrero de 2026; hoy se ubica en 3,4%.
Desde la Casa Blanca, la vocera Wales respondió a Fox News Digital ante preguntas sobre la encuesta con un balance de logros: «El presidente Trump ha firmado los mayores recortes de impuestos para la clase media en la historia, ha reducido el costo de los medicamentos con receta, ha sellado la frontera y ha desatado una revolución energética», entre otros puntos. La afirmación de que Trump «llevó el crimen violento al nivel más bajo en casi un siglo» corresponde a esa declaración de Wales, no a una verificación independiente de la fuente.
Conviene mirar los incentivos. Trump llega a las elecciones de mitad de período de 2026 con un activo real —la narrativa de seguridad y recortes fiscales— y un pasivo creciente: el costo de la guerra se mide en el surtidor de gasolina, no solo en los partes militares. El electorado que votó por estabilidad económica es precisamente el más sensible a la inflación y al precio del combustible. La historia sugiere cautela: ningún presidente moderno ha remontado fácilmente una caída de aprobación cuando el bolsillo del votante está bajo presión sostenida. El dato importa más que el ruido, y el dato hoy es 33%.



